Idea sobre los rangos

La graduación que mas quise sobre todas las graduaciones fue cinturón verde. Empecé Uechi Ryu en el YMCA de Boston y pasé un año como cinturón blanco, seguí otro año mas en la Academia Mattson como blanco también. Parecía como que iba a ser cinturón blanco para siempre. En relación el resto de las graduaciones vinieron bastante rápido. Luego de enseñar algunos años en la Academia Mattson como aprendiz de maestro, (1967-1971) abrí mi propio dojo en Yale cuando tenía la graduación de Nidan. Allí gradué a Sandan.

Al venir a Canadá decidí esperar un poco para seguir graduando hasta que mis alumnos de Toronto graduasen para Shodan. Luego de eso mi avance fue un poco esporádico. Me presenté para una graduación mayor con la idea de beneficiar al dojo en vez de obtener un logro personal. Ahora mi cinturón de Hachidan/Kyoshi ya está gastado, está rápidamente deshilachándose y perdiendo su tela negra, por lo que se está volviendo blanco. Estoy regresando al principio.

Uno de los problemas de Uechi Ryu, que tiene un sistema de rangos hasta Judan, es ¿cómo definir las cualidades que se requieren para avanzar al próximo grado? Tengo algunas ideas sobre esto. Empecemos con el sistema previo a las graduaciones de cinturón negro. Blanco no significa mucho mas que la materia prima, el material en crudo. El verde es realmente un buen novicio, capaz de moverse relativamente bien y en un modo correcto con una módica habilidad. El cinturón marrón representa a un buen estudiante intermedio, ya se puede ver el fuego interior y el aplomo en los movimientos que nos indican que se está convirtiendo en algo real. Hay evidencia del verdadero espíritu del Karate.

Shodan. En algunos sentidos el shodan, que es el primero de los cinturones negros, es el mas importante de todos. En otros, no es importante en absoluto. La razón de su gran significado es que la mayoría de las habilidades físicas se han desarrollado lo suficiente como para decir que es un verdadero karateka de Uechi Ryu. Karate empezó a meterse en los huesos el practicante. Shodan es importante porque representa un nivel de competencia de práctica que se puede mantener. Mientras que Shodan es la culminación de todo lo que condujo a este logro, lo cual es significativo, la distancia de Shodan a Judan es simplemente vasta. Si utilizo una analogía con escalar una montaña, el Shodan recién arribó a la base de la montaña con el equipo y las habilidades necesarias para escalar. Ahora debes escalar.

Mi examen de Shodan fue en Providence, Rhode Island, en el dojo del Sensei Charles Earles. La noche anterior a mi examen estuve tocando con mi banda de jazz. Se suponía que me fuera a la 1 am, pero fuimos contratados hasta las 4 am. Debía viajar a mi casa que estaba a una hora de distancia y luego levantarme para estar a las 9 am en el dojo. Dormí sólo dos horas, y me sirvió. Simplemente estaba muy cansado como para gastar energía en estar nervioso. Si bien encontré el dojo del Sensei Earle desconcertante (las cuatro paredes estaban cubiertas del piso al techo con espejos) pude hacer el examen. Dentro de los candidatos que aprobaron ese día se encontraban un número de estadounidenses destacados: Robert Campbell, Jack Summers, Buzz Durkin y Jimmy Maloney. El examen, mas allá de mi cansancio, fue estimulante y un inmenso alivio. Puedo recordar el sentimiento de culminación de una etapa y el inicio de algo nuevo. Las tradiciones de sabiduría indican que el camino es el objetivo. Pude sentir que mis pies estaban firmemente ubicados en el Camino del Karate.

¿Cuáles son nuestras expectativas para un candidato en cualquier nivel? Antes de ir mas lejos, es importante indicar que no hay dos personas iguales en la forma en la que se acercan a Karate. Cualquier intento de crear una uniformidad entre los estudiantes es un esfuerzo en vano. Existe un punto de partida de expectativas que se dan teniendo en cuenta quién es el karateka y cuán lejos ha llegado en su desarrollo. Si bien hay rasgos de forma identificables en cada dojo, hay un amplio espectro de habilidades dentro de cada rango, dentro de cada dojo y dentro de Uechi Ryu.

Existe un número de cosas que podemos mirar en un candidato.

Kata / Junbi Undo / Hojo Undo / Zhan Zhuang ( –un método tradicional de qigong de meditación parados que se practica al principio de cada clase en Cold Mountain).

  1. Precisión del movimiento.
  2. Refinamiento del movimiento.
  3. Integración del movimiento.
  4. Calidad del movimiento.
  5. Velocidad/aplomo.
  6. Fuerza/poder.
  7. Espectro del movimiento – de lo mas grande a lo mas detallado.
  8. Comprensión.
  9. Presencia del ser.
  10. Intensidad o proyección de la intención.
  11. Centro.
  12. Espíritu.
  13. Profundidad.
  14. Calma

Kumite / Bunkai / kotikitae
En adición a lo anterior.

  1. Tiempo correcto y distancia.
  2. Fluidez.
  3. Consistencia.
  4. Trabajo de pies.
  5. Claridad.
  6. Foco al golpear.
  7. Habilidades defensivas.
  8. Resiliencia.
  9. Habilidad de controlar el ataque del oponente con seguimiento.
  10. Estrategia y táctica.

Obviamente a mayor graduación, sobre todo de Godan en adelante (en donde el énfasis físico hace su pico), mayor la expectativa. En general, como comparación, uno probablemente otorga un puntaje de 5 en 10 a un Shodan en cualquier área. Pero para un Godan espera 10 de 10. Pero esto sería lo iedal, estos puntajes no toman en cuenta a la persona, su tamaño físico y fuerza, su profundidad como persona, su habilidad atlética o falta de la misma, su edad, género, etc.

Tampoco reconoce que algunos individuos tienen una falta en un área pero tienen habilidades que compensan por mucho cualquier debilidad. La frustración de los miembros de una Mesa de Examen es tal que si estableciéramos valores absolutos para cualquier grado (como si eso fuera posible) muy pocos podrían pasar su examen y avanzar. Por ello debemos ser muy cuidadosos al examinar a un individuo, entender cual es la base de expectativa y partir de dicho punto de partida. Cualquier Mesa de Examen debe sopesar si aprobar o desaprobar es lo que mas beneficia al candidato. El aprobar a un candidato puede motivarlo y la desaprobación logra el efecto contrario. Pero por otro lado una desaprobación puede ofrecer un gran reto que el candidato debe luchar por pasar, lo cual puede ser motivador. El pre-examen para las graduaciones mas bajas es un modo excelente de dar un feedback al candidato (para candidatos de Sandan y superiores el pre-examen no parece necesario salvo que haya áreas particularmente débiles que el candidato esté trabajando).

Si sólo tomáramos en cuenta un buen estado físico para aprobar, cualquier candidato con una habilidad física promedio podría pasar. ¿Pero hay allí profundidad? ¿Hay calma o centro? ¿Y si la forma es deficiente pero estas últimas cuestiones están bien presentes? El examen de danes es muy bueno en esto. El kata principal, Sanchin, y kymite deben cumplir con todas las expectativas y lograr, al menos, el puntaje mínimo para poder aprobar. Quizás en algunas secciones del examen el candidato no es tan fuerte como en otras, pero aún así debe alcanzar el mínimo de puntaje.

Existen casos que en donde es difícil definir un resultado porque se encuentran muy cerca del límite, por lo que se generan debates en la Mesa de Examen. Y la Mesa Examinadora no siempre toman la mejor decisión. Cada miembro tiene un voto, por lo que la mayoría decide el resultado final. El punto crítico que es necesario recordar es que el resultado del examen de un candidato no debe ser abordado desde una referencia rígida, ya que la práctica debe estar destinada a beneficiar al candidato y no a recompensarlo o castigarlo. Un grupo seleccionado de forma justa avanzará en grado en Uechi Ryu, siempre hay que recordar que no debe ser un grupo exclusivo.

No estamos buscando recompensar sólo al “mejor de los mejores”. Estamos ofreciendo un Camino. El Camino no está limitado a los que tienen un físico privilegiado, está disponible a todos los que estén dispuestos a tomarlo y sean diligentes en el trabajo. La pregunta que siempre hacemos es, aprobar o reprobar a un candidato ¿lo ayudará a seguir en su búsqueda del Camino? Esta decisión debe ser tomada desde un lugar de sabiduría en vez de buscar valores absolutos. A mas grado entreguemos a un candidato, mas cuestiones intangibles deben ser valoradas. En otras palabras, hay tres áreas para valorar en Uechi Ryu: El Cuerpo, la Mente y el Espíritu. A mas bajo el rango de Dan a evaluar, mas se hace un énfasis en el Cuerpo. A medida que avanzamos a los rangos intermedios de Dan buscamos elementos que reflejen el trabajo de la Mente.

En los rangos superiores de Dan, el Espíritu es el parámetro. Por supuesto para los rangos de Maestro también juzgamos las contribuciones al Uechi Ryu. Al final, lo único que importa es la práctica de uno mismo. El rango sirve para hacer avanzar al dojo mas que al instructor mismo. Todo el beneficio del avance es real, pero hay peligros en el rango avanzado, cuando es tomado como personal, ya que puede convertirse en un logro del ego.

Años atrás, en una juntada de estudiantes Zen, un hombre joven se me acercó y se presentó a si mismo como 4to Dan de un arte marcial koreano de uso de espadas. El sabía que yo tenía algún conocimiento de artes marciales así que directamente me preguntó que graduación tenía. Le respondí que también tenía 4to Dan. Inmediatamente le pregunté por el tiempo que tenía de práctica en su arte marcial y respondió “cuatro años”. Muy sorprendido respondí “bueno, sin dudas eres un artista marcial mucho mas dotado que yo” (y lo hice sin ningún tipo de ironía y él lo demostró con un gesto de genuino orgullo). Luego de disfrutar ese elogio él pensó en preguntarme a mi por el tiempo de práctico, a lo que respondí “quince años” y eso terminó nuestra conversación.

No debemos estar orgullosos de ser muy exigentes con los exámenes de grados avanzados, ni tampoco debemos regalarlos como si fueran caramelos. Los rangos avanzados deberían ser muy significativos. Si bien observamos al candidato examinado, el rango debería ser meritorio. Es mas, para aquellos que enseñamos no deberíamos tomar crédito ni culpar al candidato por el resultado del examen, somos responsables por él.

También tengo estudiantes que van y vienen durante los años, que se juzgan muy duramente a si mismos y a otros. Después de un examen ellos suelen venir y decir “realmente no creo que yo merezca…”. Por eso siempre digo “Estás cuestionando el juicio de la Mesa Examinadora? Devuélveme tu cinturón negro!” Obviamente ellos no lo hacen. Siempre he tenido una táctica transparente por seguridad. Y luego digo “creo que tendrás que trabajar mas duro para llenar tus propios estándares”. A veces el Karateka se deprime luego de un examen exitoso. Como si la vida fuera a cambiar de repente para bien con una nueva graduación. Creo que la desilusión tiene que ver con que en realidad ellos no son mas habilidosos que el día anterior al examen.

El logro, al final, es efímero. En Zen hay “puertas sin puerta” que pasar. Son barreras que presentan diferentes retos hacia la profundidad de nuestra realización. Hay momentos en que las barreras parecen insuperables y toman cada esfuerzo disponible en nuestro ser para pasarlas. Pero ese esfuerzo llevado a cabo es lo que realmente logra la transformación. Nunca fácil pero siempre esencial. En un examen reciente para Nidan, uno de los candidatos (una mujer) que aprobó hizo que su hija filme el examen. Me dijo, luego de ver su examen en video, que ahí fue cuando se dio cuenta de que “soy una artista marcial!”.

Y dije “Bienvenida”.

Por David Mott, IUKF Canada

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